miércoles, 16 de noviembre de 2011

¿DERECHO DE SINDICALIZACIÓN DE LOS SERVIDORES CAS? PRIMEROS PROBLEMAS

Autor: Jesús Carrasco Mosquera
Hace 03 meses el gobierno saliente incorporó los derechos de Sindicalización y de Huelga para todos los servidores del régimen del Contrato Administrativo de Servicios-CAS, a través del Decreto Supremo Nº 065-2011-PCM publicado el 26.07.11, norma por la cual, en teoría, un servidor podía afiliarse a un sindicato de trabajadores públicos ya existente o bien podía conformar un sindicato nuevo, y eventualmente podía hacer paralización de labores. Hasta ahí se apreciaba un avance o mejora de las condiciones en el ya bastante desmejorado estatus laboral de los trabajadores CAS, sin embargo a la luz de los resultados de los primeros casos de servidores que optaron por afiliarse a un sindicato en cumplimiento de la citada norma, se puede concluir que el ejercicio de estos derechos termina siendo, en la mayoría de casos un suicidio laboral, por cuanto a fin de mes o al vencimiento del plazo de sus contratos (que en el mejor de los casos es de sólo tres meses) se encuentran con la repentina decisión de sus empleadores estatales de comunicarles la no renovación de sus contratos. ¿Coincidencia o Consecuencia?.

Evidentemente se trata de una consecuencia de la norma y del sistema, ya que algunas entidades estatales no han captado el mensaje del D. S 065-2011-PCM, toda vez que tan luego toman conocimiento que alguno de sus servidores CAS  optó por afiliarse al sindicato base, proceden a cursarle una carta comunicándole que su contrato ya no será renovado, valiéndose abusivamente de la causal de extinción prevista en el Art.13º Inc. H del Reglamento del DL 1057 (Aprobado por DS Nº 075-2008-PCM) denominada Vencimiento del Plazo del Contrato, para así “legalizar” lo que en puridad se ha producido: Un despido nulo. Es por ello que a la fecha no existe un número significativo de trabajadores CAS afiliados a un sindicato y peor aun, no existe un solo sindicato de servidores exclusivos bajo esa modalidad. Es entendible, el temor a perder el puesto de trabajo es grande.

Como bien dijimos hace un mes en esta misma tribuna, la norma en comento no aporta ninguna solución al problema del CAS, ya que tan solo otorga beneficios menores y sobretodo reitera el derecho del empleador estatal de dar por extinguido el contrato a su sola decisión unilateral (libre de motivación) o al vencimiento del mismo contrato, lo que termina vaciando de contenido a los incorporados derechos de sindicalización y de huelga. Es evidente que el gobierno anterior pecó de ingenuo al aprobar la incorporación de un derecho de sindicalización en el marco del contrato administrativo de servicios sin la respectiva cláusula expresa de prohibición de despido por dicha causa, tal como existen en los regímenes laborales generales del DL 728 y el DL 276, las que funcionan como garantes de su pleno ejercicio. Así las cosas, pareciera que se dejó la escusa perfecta para proceder al despido masivo de los servidores CAS.  

Queda claro que no basta con que nuestra Constitución en su Art. 28º consagre y garantice el derecho a la Libre Sindicalización, el cual indudablemente debe ser garantizado por el gobierno en el contexto de un estado democrático de derecho y de respeto de los derechos fundamentales, es necesario también que cualquier norma de orden legal o reglamentario que regule un régimen de contratación laboral, y el CAS lo es según palabras del propio Tribunal Constitucional, recoja dicha garantía expresada en cláusulas prohibitivas y sancionadoras para cualquier limitación o amenaza al correcto ejercicio de tales derechos

Tamaño problema que se presenta ahora, para el Tribunal del SERVIR e incluso para el propio Poder Judicial, quienes cuando tengan que resolver las impugnaciones contra estos primeros despidos producidos en el ámbito del DL 1057, no podrán o no deberían apartarse de la uniforme y reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional y de la Corte Suprema de la República que sancionan a cualquier despido relacionado con el ejercicio de la Libertad Sindical como un despido Nulo y discriminatorio, sea cual fuere el régimen laboral, ordenándo la respectiva reposición del trabajador en su puesto de trabajo.       

Evidentemente el problema descrito no solo lo genera la norma en comento, sino la naturaleza permanente del régimen del contrato administrativo de servicios ausente siempre de derechos económicos, extraño sistema de contratación administrativo-laboral que hasta ahora no termina por corregirse, y que ciertamente seguirá produciendo mas problemas mientras no se introduzcan modificaciones sustanciales tendientes a imponerle un carácter transitorio o se produzca su derogación definitiva.

Adjunto una noticia que corrobora lo dicho (Despidos masivos en Chiclayo):

1 comentario:

  1. Jesús, estaremos al tanto de tus publicaciones en este espacio. Gracias por el importante aporte en este delicado tema.

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